sábado, 29 de marzo de 2014

Insomnio

Daniel Arturo Guerreo A.


Aquella madrugada, justo cuando el sueño lo vencía, cerró la computadora y vio entonces una gigantesca araña que corría por el escritorio. Ambos se miraron momentáneamente, después él buscó con que asesinarla y ella donde esconderse. En un instante, armado con el primer zapato que encontró, se quedó sólo en la habitación. Desde esa noche, ninguno volvería a dormir tranquilo.

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